U-69 CRUZ ROJA CELAYA

Guardia Martes al CMDTE GRAL Juan Rodriguez Corona In Memoriam

Documento impreso desde el sitio web del CICR
URL: http://www.icrc.org/Web/spa/sitespa0.nsf/html/mexico-fas-1005
Comité Internacional de la Cruz Roja
7-11-2005  Historias del terreno  
México: los militares aplican el DIH en ejercicios de combate
Con el fin de asegurar que la tropa tenga un comportamiento en el combate acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha diseñado un circuito de entrenamiento práctico que incluye incidentes en los que los combatientes deben respetar las normas de la guerra.

El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un ejercicio de combate, reproduce de manera realista las circunstancias en que se puede hallar un batallón durante la batalla, como por ejemplo, instalaciones identificadas con los emblemas protectores previstos en el DIH o bienes y población civiles.

El primer circuito de este tipo fue construido en el Centro de Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue utilizado por primera vez en la capacitación de soldados que se encuentran en la etapa más avanzada de adiestramiento.

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General Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.

Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el país asistieron como observadores a fin de supervisar luego la puesta en práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está previsto que ejercicios similares se realicen también en los Centros de Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la tropa.

El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.

En la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos analizan lo observado por lo que respecta al tratamiento de los heridos, los prisioneros de guerra y las personas civiles, reflexionan acerca de los casos de perfidia y el uso de estratagemas y evalúan el respeto de bienes culturales u otros bienes protegidos.

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El delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.

En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación que reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez "estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación de los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no combatientes, personas civiles, personal sanitario o religioso, se les muestran los emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo de trato de prisioneros de guerra.

Finalmente, en la parte de aplicación, se realiza un ejercicio de combate. Se constituye un batallón, el batallón "Azteca", que recibe la orden de recuperar una posición que ha sido tomada por las "Fuerzas Azules", un grupo de soldados dispuesto a propósito para participar del ejercicio en calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón Azteca en situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al DIH.

Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.

El ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los oficiales se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso de toma de dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en los manuales de procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la capacidad operativa de la tropa y se verifica que todo el personal tenga su placa de identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea también una unidad de Policía Militar que se encargará de los prisioneros de guerra que eventualmente se hagan.

Finalmente, se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la operación de combate.

Durante el cumplimiento de las órdenes recibidas, el batallón Azteca debe resolver las situaciones creadas por la resistencia del batallón "Azul", aplicando los conocimientos adquiridos durante las partes teórica y práctica de la formación.

El ejercicio en el CAR de la I Región Militar

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Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.

Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón azteca a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento del otro bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual quedaron tres soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se rindieron y fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis que huyeron y se refugiaron en una edificación y un enfermero que fue capturado. De acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a seguir cumpliendo su labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados y levantaron la bandera blanca. Ante esa situación, el batallón azteca debió cumplir con todos los pasos del procedimiento para la toma de prisioneros.

En otro momento del ejercicio, una sección del batallón azteca llegó a un centro poblado en el que había edificios civiles, debidamente identificados, y personal que hacía el papel de población civil. Efectivos del batallón azul se escondieron en el pueblo, lo que obligó al batallón azteca a inspeccionar cada casa respetando los procedimientos. Finalmente, los soldados enemigos fueron hallados en la iglesia del pueblo. Los enemigos se rindieron y recibieron el trato de prisioneros de guerra.

Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y recibió de su comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de artillería ligera. La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una colina, desde dos flancos. Durante la batalla, soldados de uno y otro bando fueron puestos fuera de combate y atendidos y trasladados por el personal sanitario de cada bando, identificado con brazaletes con la cruz roja.

Tras un breve enfrentamiento, el Batallón Azteca logró tomar la posición enemiga. Una vez finalizada la batalla propiamente dicha, comenzó la tarea de asistir a todas las personas fuera de combate. Los heridos de uno y otro bando fueron trasladados a un Centro Sanitario donde debían recibir atención de acuerdo con la gravedad de sus heridas. Para dar mayor realismo al ejercicio, soldados azules fueron maquillados para mostrar heridas graves, como amputaciones de miembros. Por otra parte, los soldados que se rindieron fueron tomados prisioneros y trasladados y puestos a disposición de la Policía Militar, que debió requerirles datos como su nombre y apellido, grado, número de matrícula y fecha de nacimiento. Con el fin de dar más complejidad a la situación, dos soldados azules hablaban exclusivamente náhuatl, por lo que el batallón Azteca debió procurarse un intérprete.

Asimismo, el grupo que hacía el papel de Policía Militar debió asegurarse que los prisioneros de guerra conservaran sus placas de identidad y los efectos personales que pudieran tener. El personal tomado como prisionero fue subido a un camión debidamente identificado con las letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de destino.

El Comandante dio finalmente el parte a sus superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el ejercicio.

El papel del CICR

El CICR apoya la realización de este tipo de ejercicios mediante la participación de sus expertos en el dictado de las materias teóricas. Estas actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en la medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante los combates.

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Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.

Colección de fotografías:
ejercicio de combate para la aplicación práctica del DIH

Las estaciones que integran la parte demostrativa del ejercicio:
Antes de abordar los ejercicios de combate, el personal recorre un circuito donde asiste a la demostración de temas como:

  • Identificación de la simbología contenida en los Convenios de Ginebra
  • Distinción entre combatientes y no combatientes
  • Identificación de objetivos militares
  • Protección general de bienes culturales
  • Prisioneros de guerra
  • Clasificación y separación de prisioneros de guerra
  • Traslado de prisioneros de guerra
  • Trato de prisioneros de guerra
  • Recopilación de datos de los prisioneros de guerra
  • Trato del personal de sanidad.



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    Copyright © 2005 Comité Internacional de la Cruz Roja 7-11-2005
    Sección: En el mundo > América > México

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    7-11-2005  Reportaje  
    México: los militares aplican el DIH en ejercicios de combate
    Con el fin de asegurar que la tropa tenga un comportamiento en el combate acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha diseñado un circuito de entrenamiento práctico que incluye incidentes en los que los combatientes deben respetar las normas de la guerra.

    El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un ejercicio de combate, reproduce de manera realista las circunstancias en que se puede hallar un batallón durante la batalla, como por ejemplo, instalaciones identificadas con los emblemas protectores previstos en el DIH o bienes y población civiles.

    El primer circuito de este tipo fue construido en el Centro de Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue utilizado por primera vez en la capacitación de soldados que se encuentran en la etapa más avanzada de adiestramiento.

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    General Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.
    ICRC photo
    General Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.

    Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el país asistieron como observadores a fin de supervisar luego la puesta en práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está previsto que ejercicios similares se realicen también en los Centros de Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la tropa.

    El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.

    En la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos analizan lo observado por lo que respecta al tratamiento de los heridos, los prisioneros de guerra y las personas civiles, reflexionan acerca de los casos de perfidia y el uso de estratagemas y evalúan el respeto de bienes culturales u otros bienes protegidos.



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    El delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.
    ICRC photo
    El delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.

    En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación que reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez "estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación de los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no combatientes, personas civiles, personal sanitario o religioso, se les muestran los emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo de trato de prisioneros de guerra.

    Finalmente, en la parte de aplicación, se realiza un ejercicio de combate. Se constituye un batallón, el batallón "Azteca", que recibe la orden de recuperar una posición que ha sido tomada por las "Fuerzas Azules", un grupo de soldados dispuesto a propósito para participar del ejercicio en calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón Azteca en situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al DIH.

    Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.

    El ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los oficiales se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso de toma de dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en los manuales de procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la capacidad operativa de la tropa y se verifica que todo el personal tenga su placa de identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea también una unidad de Policía Militar que se encargará de los prisioneros de guerra que eventualmente se hagan.

    Finalmente, se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la operación de combate.

    Durante el cumplimiento de las órdenes recibidas, el batallón Azteca debe resolver las situaciones creadas por la resistencia del batallón "Azul", aplicando los conocimientos adquiridos durante las partes teórica y práctica de la formación.

    El ejercicio en el CAR de la I Región Militar

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    Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.
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    Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.

    Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón azteca a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento del otro bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual quedaron tres soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se rindieron y fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis que huyeron y se refugiaron en una edificación y un enfermero que fue capturado. De acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a seguir cumpliendo su labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados y levantaron la bandera blanca. Ante esa situación, el batallón azteca debió cumplir con todos los pasos del procedimiento para la toma de prisioneros.

    En otro momento del ejercicio, una sección del batallón azteca llegó a un centro poblado en el que había edificios civiles, debidamente identificados, y personal que hacía el papel de población civil. Efectivos del batallón azul se escondieron en el pueblo, lo que obligó al batallón azteca a inspeccionar cada casa respetando los procedimientos. Finalmente, los soldados enemigos fueron hallados en la iglesia del pueblo. Los enemigos se rindieron y recibieron el trato de prisioneros de guerra.

    Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y recibió de su comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de artillería ligera. La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una colina, desde dos flancos. Durante la batalla, soldados de uno y otro bando fueron puestos fuera de combate y atendidos y trasladados por el personal sanitario de cada bando, identificado con brazaletes con la cruz roja.

    Tras un breve enfrentamiento, el Batallón Azteca logró tomar la posición enemiga. Una vez finalizada la batalla propiamente dicha, comenzó la tarea de asistir a todas las personas fuera de combate. Los heridos de uno y otro bando fueron trasladados a un Centro Sanitario donde debían recibir atención de acuerdo con la gravedad de sus heridas. Para dar mayor realismo al ejercicio, soldados azules fueron maquillados para mostrar heridas graves, como amputaciones de miembros. Por otra parte, los soldados que se rindieron fueron tomados prisioneros y trasladados y puestos a disposición de la Policía Militar, que debió requerirles datos como su nombre y apellido, grado, número de matrícula y fecha de nacimiento. Con el fin de dar más complejidad a la situación, dos soldados azules hablaban exclusivamente náhuatl, por lo que el batallón Azteca debió procurarse un intérprete.

    Asimismo, el grupo que hacía el papel de Policía Militar debió asegurarse que los prisioneros de guerra conservaran sus placas de identidad y los efectos personales que pudieran tener. El personal tomado como prisionero fue subido a un camión debidamente identificado con las letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de destino.

    El Comandante dio finalmente el parte a sus superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el ejercicio.

    El papel del CICR

    El CICR apoya la realización de este tipo de ejercicios mediante la participación de sus expertos en el dictado de las materias teóricas. Estas actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en la medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante los combates.

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    Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
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    Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.

    Colección de fotografías:
    ejercicio de combate para la aplicación práctica del DIH

    Las estaciones que integran la parte demostrativa del ejercicio:
    Antes de abordar los ejercicios de combate, el personal recorre un circuito donde asiste a la demostración de temas como:

  • Identificación de la simbología contenida en los Convenios de Ginebra
  • Distinción entre combatientes y no combatientes
  • Identificación de objetivos militares

  • Protección general de bienes culturales
  • Prisioneros de guerra
  • Clasificación y separación de prisioneros de guerra
  • Traslado de prisioneros de guerra

  • Trato de prisioneros de guerra
  • Recopilación de datos de los prisioneros de guerra
  • Trato del personal de sanidad.
  • Las estaciones que integran la parte demostrativa del ejercicio:
    Antes de abordar los ejercicios de combate, el personal recorre un circuito donde asiste a la demostración de temas como:

  • Identificación de la simbología contenida en los Convenios de Ginebra
  • Distinción entre combatientes y no combatientes
  • Identificación de objetivos militares

  • Protección general de bienes culturales
  • Prisioneros de guerra
  • Clasificación y separación de prisioneros de guerra
  • Traslado de prisioneros de guerra

  • Trato de prisioneros de guerra
  • Recopilación de datos de los prisioneros de guerra
  • Trato del personal de sanidad.



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    México: los militares aplican el DIH en ejercicios de combate
    Con el fin de asegurar que la tropa tenga un comportamiento en el combate acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha diseñado un circuito de entrenamiento práctico que incluye incidentes en los que los combatientes deben respetar las normas de la guerra.

    El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un ejercicio de combate, reproduce de manera realista las circunstancias en que se puede hallar un batallón durante la batalla, como por ejemplo, instalaciones identificadas con los emblemas protectores previstos en el DIH o bienes y población civiles.

    El primer circuito de este tipo fue construido en el Centro de Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue utilizado por primera vez en la capacitación de soldados que se encuentran en la etapa más avanzada de adiestramiento.

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    General Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.
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    General Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.

    Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el país asistieron como observadores a fin de supervisar luego la puesta en práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está previsto que ejercicios similares se realicen también en los Centros de Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la tropa.

    El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.

    En la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos analizan lo observado por lo que respecta al tratamiento de los heridos, los prisioneros de guerra y las personas civiles, reflexionan acerca de los casos de perfidia y el uso de estratagemas y evalúan el respeto de bienes culturales u otros bienes protegidos.



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    El delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.
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    El delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.

    En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación que reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez "estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación de los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no combatientes, personas civiles, personal sanitario o religioso, se les muestran los emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo de trato de prisioneros de guerra.

    Finalmente, en la parte de aplicación, se realiza un ejercicio de combate. Se constituye un batallón, el batallón "Azteca", que recibe la orden de recuperar una posición que ha sido tomada por las "Fuerzas Azules", un grupo de soldados dispuesto a propósito para participar del ejercicio en calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón Azteca en situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al DIH.

    Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.

    El ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los oficiales se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso de toma de dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en los manuales de procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la capacidad operativa de la tropa y se verifica que todo el personal tenga su placa de identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea también una unidad de Policía Militar que se encargará de los prisioneros de guerra que eventualmente se hagan.

    Finalmente, se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la operación de combate.

    Durante el cumplimiento de las órdenes recibidas, el batallón Azteca debe resolver las situaciones creadas por la resistencia del batallón "Azul", aplicando los conocimientos adquiridos durante las partes teórica y práctica de la formación.

    El ejercicio en el CAR de la I Región Militar

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    Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.

    Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón azteca a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento del otro bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual quedaron tres soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se rindieron y fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis que huyeron y se refugiaron en una edificación y un enfermero que fue capturado. De acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a seguir cumpliendo su labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados y levantaron la bandera blanca. Ante esa situación, el batallón azteca debió cumplir con todos los pasos del procedimiento para la toma de prisioneros.

    En otro momento del ejercicio, una sección del batallón azteca llegó a un centro poblado en el que había edificios civiles, debidamente identificados, y personal que hacía el papel de población civil. Efectivos del batallón azul se escondieron en el pueblo, lo que obligó al batallón azteca a inspeccionar cada casa respetando los procedimientos. Finalmente, los soldados enemigos fueron hallados en la iglesia del pueblo. Los enemigos se rindieron y recibieron el trato de prisioneros de guerra.

    Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y recibió de su comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de artillería ligera. La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una colina, desde dos flancos. Durante la batalla, soldados de uno y otro bando fueron puestos fuera de combate y atendidos y trasladados por el personal sanitario de cada bando, identificado con brazaletes con la cruz roja.

    Tras un breve enfrentamiento, el Batallón Azteca logró tomar la posición enemiga. Una vez finalizada la batalla propiamente dicha, comenzó la tarea de asistir a todas las personas fuera de combate. Los heridos de uno y otro bando fueron trasladados a un Centro Sanitario donde debían recibir atención de acuerdo con la gravedad de sus heridas. Para dar mayor realismo al ejercicio, soldados azules fueron maquillados para mostrar heridas graves, como amputaciones de miembros. Por otra parte, los soldados que se rindieron fueron tomados prisioneros y trasladados y puestos a disposición de la Policía Militar, que debió requerirles datos como su nombre y apellido, grado, número de matrícula y fecha de nacimiento. Con el fin de dar más complejidad a la situación, dos soldados azules hablaban exclusivamente náhuatl, por lo que el batallón Azteca debió procurarse un intérprete.

    Asimismo, el grupo que hacía el papel de Policía Militar debió asegurarse que los prisioneros de guerra conservaran sus placas de identidad y los efectos personales que pudieran tener. El personal tomado como prisionero fue subido a un camión debidamente identificado con las letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de destino.

    El Comandante dio finalmente el parte a sus superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el ejercicio.

    El papel del CICR

    El CICR apoya la realización de este tipo de ejercicios mediante la participación de sus expertos en el dictado de las materias teóricas. Estas actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en la medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante los combates.

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    Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
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    Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.

    Colección de fotografías:
    ejercicio de combate para la aplicación práctica del DIH

    Las estaciones que integran la parte demostrativa del ejercicio:
    Antes de abordar los ejercicios de combate, el personal recorre un circuito donde asiste a la demostración de temas como:

  • Identificación de la simbología contenida en los Convenios de Ginebra
  • Distinción entre combatientes y no combatientes
  • Identificación de objetivos militares

  • Protección general de bienes culturales
  • Prisioneros de guerra
  • Clasificación y separación de prisioneros de guerra
  • Traslado de prisioneros de guerra

  • Trato de prisioneros de guerra
  • Recopilación de datos de los prisioneros de guerra
  • Trato del personal de sanidad.
  • Las estaciones que integran la parte demostrativa del ejercicio:
    Antes de abordar los ejercicios de combate, el personal recorre un circuito donde asiste a la demostración de temas como:

  • Identificación de la simbología contenida en los Convenios de Ginebra
  • Distinción entre combatientes y no combatientes
  • Identificación de objetivos militares

  • Protección general de bienes culturales
  • Prisioneros de guerra
  • Clasificación y separación de prisioneros de guerra
  • Traslado de prisioneros de guerra

  • Trato de prisioneros de guerra
  • Recopilación de datos de los prisioneros de guerra
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